July 9th, 2009
Requisitos de instalación de un calentador solar
El
correcto funcionamiento del calentador solar a lo largo del tiempo depende de
una perfecta ejecución en la instalación y el empleo de materiales adecuados.
En cuanto a los materiales, se deberá exigir aquellos que sean de primera
calidad y perdurables en el tiempo.
Los
principales factores que afectan a los materiales de las instalaciones son: la
oxidación, la corrosión, o los rayos ultravioletas.
La
oxidación es un fenómeno por el cual los metales en contacto con la humedad
reaccionan químicamente debilitándose estructuralmente. Afectará las partes
metálicas de la instalación y para evitarlo se deberán exigir materiales
inoxidables en los componentes del calentador. Así, la caja del colector, el
absorbedor y el acumulador deberán ser de galvanizados, de aluminio o cualquier
otro material que se garantice que sea inoxidable.
Para las
tuberías se deberá emplear el cobre, acero galvanizado o materiales plásticos
que aguanten las altas temperaturas y la radiación ultravioleta del Sol, como
el polipropileno.
La
corrosión es un fenómeno similar a la oxidación que se da en las zonas costeras
por el salitre marino que porta el aire. Afecta igualmente a los materiales
metálicos y para evitar sus perjudiciales efectos se deberán emplear en general
materiales galvanizados.
Los rayos
ultravioleta forman parte de la radiación solar. Tienen el efecto de degradar
rápidamente las sustancias plásticas, por lo que si la instalación lleva
elementos plásticos es exigible que estos sean resistentes a los rayos
ultravioletas o que no estén expuestos a la luz solar directa. No se debe nunca
aceptar que el material transparente que lleve el colector para producir el
efecto invernadero sea plástico, porque este se degradará y perderá rápidamente
su transparencia inutilizando la instalación. Como cobertor del colector se
deberán usar siempre vidrios (normal, templado, polisilicatos…)
También para
que el sistema de calefacción por energía solar funcione bien, se debe exigir
que las tuberías, sobre todo las que llevan el agua caliente, tengan un
recorrido lo más corto posible o de preferencia estén aisladas térmicamente
para no perder parte de la energía calorífica por ellas.